El comercio internacional se enfrenta a un cuello de botella logístico sin precedentes debido a los límites de paso en el Canal de Panamá. El cambio climático y la sequía sistemática han obligado a las autoridades portuarias a restringir el calado de los buques. Esto no es un problema local, sino un factor que altera de inmediato los precios de importación en toda la región hispanohablante.
Rutas alternativas y costes de flete
Las navieras globales están desviando su atención hacia el Estrecho de Magallanes o la interconexión ferroviaria en México y Estados Unidos. Estas rutas alternativas incrementan los tiempos de tránsito hasta en doce días y disparan las tarifas de flete marítimo de forma inmediata. Las cadenas de suministro de materias primas e insumos industriales sufren retrasos acumulativos que encarecen el producto final.
La respuesta de los mercados regionales
Los puertos de la costa del Pacífico en Sudamérica registran una saturación inusual debido al almacenamiento preventivo de mercancías. Los importadores prefieren asumir costes de inventario elevados antes que arriesgarse a una ruptura de stock durante el último trimestre del año fiscal. Este comportamiento altera los indicadores de inflación locales, presionando a los bancos centrales a mantener políticas monetarias restrictivas.
